Razones “monstruosas” para no poner el súper o comida en la cajuela de tu coche

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¡Abusados, chilangos! Ya estamos en plena época de Halloween y Día de Muertos en México y hay historias de terror que podemos vivir en carne propia sin que tenga que intervenir ningún fantasma o monstruo del más allá. 

En esta ocasión, te contamos sobre el viejo hábito de ir al supermercado, al mercado o a la Central de Abastos (uno de los centros más surtidos en Latinoamérica, por cierto) y al momento de regresar a casa, ponemos todo lo que compramos en la cajuela. Puedes pensar que es inofensivo, que viene todo en bolsas de tela o de plástico, que lo pusiste en cajas o que cuando llegues a tu destino vas a lavar todo. 

Lo cierto es que puede ser una costumbre que puede hacer mucho daño a ti o a quienes consuman los productos que has cargado en el maletero (como le dicen en España). Aquí vienen los datos de terror: según un estudio realizado por investigadores de la Facultad de Salud y Ciencias de la Vida de la Universidad de Aston muestra que el interior de nuestros coches tiene niveles de gérmenes y bacterias mucho más altos que el inodoro promedio. 

Mugre, calor y otros monstruos en la cajuela 

El estudio mostró que en general, el interior de los coches son sitios muy, pero muy sucios. ¿Recuerdas la última vez que hiciste limpieza de las vestiduras? Pues sí así está el interior del auto donde te sientas, imagínate cómo está la cajuela, que entre otras cosas lleva la llanta de refacción, algún kit de mecánica o señalamientos para la calle, sin contar con que muchos cargan la franela llena de aceite o botellas a medio llenar de aceite y otros aditamentos. 

El protagonista de terror, aunque no tiene una máscara sangrienta, es el muy temido E. Coli, una de las bacterias provocante de más infecciones en el tracto digestivo. 

Estas son las zonas más sucias del interior de un coche: 

1. Cajuela: se identificaron 1.425 bacterias 

2. Asiento del conductor: se identificaron 649 bacterias 

3. Palanca: con 407 microorganismos detectados

4. Asiento trasero: ahí se hallaron 323 bacterias 

5. Volante: el lugar más “limpio” con 146 bacterias identificadas 

Adicionalmente a las bacterias, también tienes que tomar el tiempo que te toma regresar a tu casa o vivienda y el calor que puede acumular la cajuela. En un día normal en la Ciudad de México y sus alrededores, tu cajuela puede superar los 40 grados centígrados, así que imagínate lo que puede hacer con ese filete que cargas o esa ensalada que planeas comer en la semana. Según la Agencia de Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés) de Estados Unidos indica que incluso cuando lleves los alimentos en una hielera, la alta temperatura que puede alcanzar la cajuela puede hacer que se echen a perder. 

¿Qué hacer, entonces? 

De entrada, la primera recomendación es no llevar ningún alimento en la cajuela, ya que ese lugar está diseñado para maletas, cajas, herramientas y otras cosas. 

Lo mejor es llevar cajas de plástico limpias y destinadas específicamente a este uso que tengas en tu casa para colocar ahí tus alimentos y productos del mercado. Lo mejor es que lo lleves en el asiento trasero y tapadas, para evitar la contaminación. 

Como regla general, los expertos recomiendan lavar una vez al mes el interior del auto, lo cual puede ser demasiado si no usas mucho tu vehículo. Eso sí, dependiendo del uso que le des, sí es importante realizar una limpieza al interior al menos cada dos meses, ya que las vestiduras y los tapetes interiores pueden albergar muchísimas bacterias y materia fecal que, en un descuido, puede provocar enfermedades. 

¡Que las bacterias no sean un cuento de terror! Recuerda que en la aplicación de Auto Chilango te mantenemos al día con todo lo que necesitas para conducir feliz por las calles de Chilangolandia, los trámites y requerimientos, además de consejos para que tu vida como conductor sea más sencilla. 

¡Felices fiestas de Halloween y Día de Muertos, chilangos! 

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