¡Siempre atentos al camino, chilangos! Siempre al conducir un auto, es indispensable que usemos todos nuestros sentidos, ya que en un pequeño descuido puede resultar en un evento de magnitudes catastróficas, con personas heridas y en el peor de los casos, con fallecimientos por un incidente de tránsito.
Hace unos días, una conductora de 91 años perdió el control de su vehículo al sur de la Ciudad de México, ya que en lugar de frenar, pisó el acelerador, embistiendo a varias personas en un supermercado, con un saldo de 11 personas arrolladas.
¿Qué dice la ley sobre los abuelitos al volante?
No hay ninguna ley en México que ponga una edad máxima para conducir después de cumplir la mayoría de edad. Aunque tengas 100 años o más, si cuentas con un permiso de conducir vigente, tienes derecho a manejar un vehículo particular.
Peeeeero (aquí viene el famoso pero), varios estudios advierten que aumenta en 15% la cantidad de accidentes cuando la persona tiene más de 65 años y es la que va conduciendo. Ahora bien, es importante recalcar que para manejar un coche también se requiere habilidad, reflejos y una buena visión para poder maniobrar con precisión y no andar chocando o atropellando personas.
¿A qué edad debemos dejar de conducir?
No se trata de una regla, y menos porque todos nos sentimos jóvenes de corazón, pero lo cierto es que en muchas ocasiones el cuerpo envejece mucho antes que la mente, por lo que hay que prestar atención.
De acuerdo con Harvard Health Publishing, la revista de medicina de esta importante institución, a partir de los 65 años se debe de evaluar las condiciones de manejo de una persona para decidir si es apta o no para seguir manejando. En primer lugar, las condiciones médicas:
- Padecimientos como artritis, neuropatía o demencia.
- Toma de medicamentos, como sedantes o algunos antidepresivos que disminuyen la capacidad cognitiva
- Problemas con la visión o la audición de tipo medio o severo
- Menor flexibilidad o fuerza asociadas con la edad
- Dificultad para procesar información que cambia rápidamente. Por ejemplo, un conductor mayor puede tener más probabilidades que un conductor más joven de pisar accidentalmente el acelerador en lugar del freno cuando necesita detenerse de repente.
¿Qué hago si tengo un adulto mayor en casa que insiste en conducir?
Abuelitos, papás, tíos y otros familiares que sean mayores de 65 años deben siempre de recibir el apoyo de sus familiares y amigos.
Si estás en un entorno con un adulto mayor que insiste en conducir, es importante prestar atención a su estado de salud, ya que no necesariamente debe dejar de conducir a cierta edad o bien, puede necesitar de ayuda para transportarse mucho antes de los 65 años.
Algunas de las señales de que es necesario quitarle las llaves del coche, son olvidos frecuentes, caídas, debilidad. Si sigue al volante puede que maneje muy lento o muy rápido, que ignore semáforos (o que de plano no los vea) o que de pronto su coche tenga abolladuras o golpes de la nada.
Es cierto: nadie quiere envejecer. Dejar de manejar puede parecer que una persona pierde independencia al no poder tomar el vehículo, pero no necesariamente significa un paso hacia atrás.
Lo mejor es que la familia cuente con unión y paciencia para apoyar a la persona que debe de dejar de conducir vehículos por su seguridad (y las de las personas a su alrededor). Puedes apoyarlo acompañándolo a los lugares que necesite o bien, dando la oportunidad de un servicio de transporte como Uber o Didi para que no sienta que no puede moverse, pero sí con la seguridad de que alguien más pueda llevarlo sano y salvo a los destinos.
¡Hay que cuidarnos todos al volante! Recuerda que en la app de Auto Chilango te mantenemos al tanto de los trámites, novedades en seguridad y regulación y todo lo que necesitas para circular feliz por las calles de Ciudad de México y Estado de México
¡Felices caminos, chilangos!

